En enero de 2020, el Distrito Nacional concentraba el 56.01 % de las captaciones del sistema financiero dominicano. En julio de 2026 concentra el 56.00 %.
Una centésima de punto de diferencia. En el medio: una pandemia, dos administraciones de gobierno, la expansión turística del Este, y un sistema financiero que duplicó su tamaño.

Tres jurisdicciones, tres cuartas partes
El Distrito Nacional, Santiago y la provincia Santo Domingo sumaban 77.82 % de las captaciones nacionales en enero de 2020. En julio de 2026 suman 77.04 %. Método: suma de las participaciones de las tres unidades sobre el total de las treinta y dos, en cada uno de los dos meses.
Las veintinueve provincias restantes se reparten menos de una cuarta parte del ahorro bancario del país. La variación de la estructura en seis años y medio es de menos de un punto porcentual.
El único movimiento visible
La excepción es La Altagracia, que pasa de 2.43 % a 3.08 %: la mayor ganancia del período, 0.65 puntos. Es la provincia donde se concentra la actividad turística del Este.
En términos absolutos, las veintinueve provincias fuera del eje Distrito Nacional–Santiago–Santo Domingo pasaron de RD$349,700 millones a RD$798,900 millones, un crecimiento de 128.4 % frente al 120.6 % del total nacional.
El interior creció algo más rápido que el centro. Pero partiendo de una base tan pequeña, ocho puntos de crecimiento diferencial mueven la participación menos de un punto. A ese ritmo, la estructura territorial del ahorro dominicano tardaría décadas en cambiar de forma perceptible.
La advertencia que esta serie exige
La Superintendencia registra las captaciones por la provincia de la oficina que las recibe, no por el domicilio de quien deposita.
Eso significa que el 56 % del Distrito Nacional mide, en parte, dónde están las sedes corporativas y bancarias, no dónde vive el ahorro. Una empresa que opera en San Juan y mantiene su cuenta en una sucursal de la capital aparece como capital.
La concentración real de la riqueza personal podría ser menor que la que muestra este mapa. También podría ser mayor, si los depositantes de mayor patrimonio del interior también centralizan sus cuentas. La estadística pública no permite distinguirlo, y CRITERIO no lo va a estimar.
Lo que sí queda establecido
Con esa salvedad declarada, la serie sostiene un hecho verificable en las 2,528 observaciones que la acompañan: la estructura territorial del sistema financiero dominicano no registró cambio significativo alguno durante el período de mayor crecimiento del ahorro en la serie disponible.
El dinero se duplicó. El mapa quedó igual.
