Esta página describe cómo CRITERIO obtiene, verifica y publica cada cifra. Está escrita para que cualquier lector pueda auditar una pieza sin confiar en nuestra palabra.
De dónde salen los datos
Trabajamos con fuentes primarias: leyes, informes de ejecución presupuestaria, boletines de organismos reguladores, prospectos de emisión, estados financieros auditados, actas legislativas y series estadísticas oficiales. Cuando usamos datos de organismos multilaterales, lo declaramos.
Toda pieza indica el organismo emisor, el enlace al documento, la fecha del dato y la fecha en que fue capturado. Cuando el documento existe en formato descargable, publicamos también el conjunto de datos procesado.
Archivamos copia de cada documento fuente. Los portales oficiales cambian direcciones y retiran archivos; nuestra copia queda fechada.
Qué significa el universo declarado
Toda pieza sobre finanzas públicas comienza con una línea que indica su universo estadístico y enumera qué queda fuera de él.
La razón es que el debate público confunde agregados distintos. La cifra que se discute cada enero corresponde al Gobierno Central. Existe un agregado mayor, el Presupuesto General del Estado, y otro mayor todavía, el Sector Público No Financiero. Y aun así quedan fuera los arbitrios propios de los ayuntamientos, el déficit cuasifiscal del banco central, las tasas de origen público retenidas por concesionarios y los fideicomisos públicos.
Comparar cifras de universos distintos produce conclusiones falsas. Declararlo por adelantado permite al lector saber exactamente qué está midiendo cada número.
Cómo se marcan los tres tipos de afirmación
Cada afirmación relevante de una pieza lleva una marca de color en el margen izquierdo, para que el lector distinga su naturaleza sin necesidad de leerla completa.
Hecho documentado. Consta en el documento enlazado. Si usted abre la fuente, encontrará esa cifra o esa afirmación tal como la presentamos.
Afirmación de tercero. Fue dicha por quien se nombra, y nosotros no la hemos verificado en su origen. Reportamos que alguien la sostuvo, no que sea cierta.
Cálculo de CRITERIO. Derivamos ese número a partir de datos publicados, aplicando un método que declaramos. Puede reproducirlo y verificarlo.
Los párrafos sin marca son contexto, explicación o transición. No afirman hechos verificables.
Cuando un organismo revisa una cifra
Los organismos públicos corrigen cifras ya publicadas. Es legítimo y frecuente. Lo que no es frecuente es que quede registro.
Nuestra base de datos no sobrescribe: cuando una cifra cambia, guardamos la nueva junto a la anterior, cada una con su fecha de captura y su número de revisión. Una pieza publicada en marzo seguirá mostrando el dato que existía en marzo, con nota de la revisión posterior.
Esa es la razón por la que una cita a CRITERIO sigue siendo verificable años después, aunque el portal oficial ya muestre otro número.
Qué no hacemos
No inferimos intención. Describimos qué se decidió, bajo qué instrumento, quién lo firmó y qué efecto produjo. No afirmamos por qué alguien tomó una decisión, porque el motivo interno de una persona no consta en ningún documento.
No usamos adjetivos valorativos en las piezas de datos. El lector califica; nosotros mostramos la aritmética. Los calificativos están reservados a las columnas de opinión, que van identificadas como tales.
No publicamos sobre la vida privada de nadie. Nos ocupamos del ejercicio de funciones públicas y del uso de recursos públicos.
No afirmamos más de lo que el dato sostiene. Cuando una cifra admite varias explicaciones, las enumeramos todas. Señalar que la evidencia es insuficiente es parte del trabajo, no una omisión.
Comparaciones presupuestarias
Cuando evaluamos ejecución presupuestaria, comparamos primero contra la ley aprobada por el órgano legislativo, y solo después contra cualquier versión reformulada durante el ejercicio.
Cuando ambas existen, presentamos las tres cifras juntas: aprobado inicial, reformulado y ejecutado. Evaluar el cumplimiento únicamente contra la cifra que el propio ejecutor modificó a mitad de período no mide nada.
Nivel y tendencia
Cuando el dato principal tiene una tendencia que apunta en dirección distinta a su nivel, publicamos ambas en el mismo párrafo, sin subordinar una a la otra.
Omitir el nivel convierte una pieza en vocería. Omitir la tendencia la convierte en panfleto. Ninguna de las dos merece ser citada.
Empresas, concesiones y contratos
Al escribir sobre sociedades concesionarias o contratistas del Estado, nombramos la estructura de control accionario vigente en la fecha del hecho, no el nombre comercial del activo. Los controlantes cambian a lo largo de una concesión; la responsabilidad no se hereda.
Cuando una información proviene de un medio que a su vez cita a otro, lo decimos y nombramos ambos. Una nota de prensa que cita a otra nota de prensa no es fuente primaria, y la tratamos como afirmación de tercero hasta tener el instrumento original.
Derecho de respuesta
Antes de publicar una pieza que señale la actuación concreta de una institución, empresa o funcionario identificable, solicitamos comentario por escrito y otorgamos un plazo no menor de cinco días hábiles. La pieza consigna que se solicitó y qué ocurrió con la solicitud.
Toda persona o entidad aludida tiene derecho a respuesta con el mismo espacio y visibilidad. Escriba a la dirección de contacto.
Correcciones
Cuando cometemos un error, lo corregimos y lo hacemos constar al pie de la pieza, con fecha y descripción de lo corregido. No editamos en silencio.
El historial completo de rectificaciones está publicado y es de acceso libre. Un medio sin correcciones visibles no es un medio que no se equivoca; es un medio que no las publica.
Esta metodología puede cambiar. Toda modificación quedará fechada al pie de esta página.
